Publicado el por themurostimes | Deja un comentario

p/ Marcelino García Lariño.

O Señor Lourido, home moi prudente, serio e formal onde os haxa, tivo que ingresar no hospital co  gallo de facerlle o cataterismo.

Internárono nunha alcoba de dúas camas na que xa había outro paciente, e alí quedou coa compaña da súa dona, a señor María que, iso si, non  abandonou nin un só intre ó seu marido durante o tempo que este botou hospitalizado.Imagen1.png

Ó entrar no sanatorio deulle ó Señor Lourido unha desgana, pois, ben se sabe, que o que ten que ir ó hospital non está para grandes esmorgas. Non lle pasaba iso ó seu compañeiro co que lle tocou estar que, decatándose que o Señor Lourido apenas probaba sustento, pediulle se lle daba o sobrante da comida, pois por mor de estar a rigorosa dieta, pasaba moita fame. Con toda educación e pulimento, o Señor Lourido accedeu ás pretensións de compañeiro; e o outro, o galdrupeiro, fartouse.

Chegou unha enfermeira, moi xeitosa por certo, cunha inxección na man dicíndolle ó compañeiro do Señor Lourido:

–¡Poña a cacha!

O doente, que xa debía de estar moi acostumado, baixón o calzón do pixama, e ela, moi destra nestes mesteres, espetoulle nas nádegas a agulla toda enteira. Logo a mesma da bata branca dirixiuse ó Señor Lourido:

–¡Agora tócalle a vostede!

O Lourido, con moita educación, recatadamente mostroulle o traseiro, e a enfermeira meteulle a agulla ata que non lle entrou máis.

Marchouse a sanitaria, e a dona do Señor Lourido, a señora María, moi curiosa coma todas mulleres, preguntoulle ó home:

–¿E para que che puxeron esa inxección? –contestándolle moi sisudo o home:

–¿Eu que sei, María, saberao ela!

Pasou a cousa. Ó outro día chega á habitación un médico moi alporizado e dille ó compañeiro do Señor Lourido:

–Vostede cando teña gana de comer dígamo a min e non me ande lambuxando por detrás as agachadas. Hoxe ten a diabete aínda máis subida que estes días, que xa non era pouca, e iso que onte puxéronlle dúas inxeccións de insulina.

–Unha, doutor non dúas.

–¡Cómo que unha! –fóra de si ou doutor–. Eu ordenei que lle puxera dúas e incluso vina como as levaba na man.

–Pois só me puxo unha. –Contestoulle o paciente.

–Daquela, ¿a quen raio lle puxeron a outra?

–A min –respondeulle moi humilde e finamente o Señor Lourido que era a educación do mundo.

–¡Cómo que a vostede! ¿E vostede deixouse? ¡É parvo logo? ¡Non ve que o puideron matar!

E o educado e respectuoso señor Lourido, deixou a educación a un lado, desbordou, e respostoulle cun xenio tolo (calquera faría o mesmo ¿non si?:

–¡Me cago na puta que te parou, cabrón! ¿houbeches de me matar, e aínda me botas a min a culpa?

O médico non quixo oír máis, liscouse coma un lóstrego e, en canto o Señor Lourido ocupou a estancia, non volveu polo sitio.

O Señor Lourido veu para a casa, pero xurou pola vida da súa muller e dos seus filliños que “o burro do galeno” –son frases del– non ha de pasar sen papalas. E merecer, meréceas ben merecidas, ¡si señor!

 

Publicado el por themurostimes | Deja un comentario

Transcrito por M. Lago Álvarez.

O documento transcrito forma parte do protocolo do notario de Muros, D. Thomás de Campelo e atopase depositado nas dependencias do Arquivo Universitario de Santiago.Imagen2.png

Resumen: En data de 23 de maio de 1760, o cura e rector da parroquia de Tal, D.  Juan Manuel Francisco de Ponte, arrendou ao veciño da parroquia de Serres, d. Pedro García, “todos los frutos de centeno y maíz de diezmo,  diezmero y Primicia correspondientes a la cosecha presente de este año,  que adeudaren  en dicha feligresía de Esteiro y se devan pagar al otorgante como tal cura retor de ella, en precio y quantía de Quatromil setecientos y cinquenta reales cada uno de a treinta y quatro mil de vellón”. Cantidade que debería recibir o outorgante do citado Pedro García, para principios do mes de setembro.

No mesmo documento recollense as condicions que o arrendatario dos diezmos e primicias ten que cumplir para o mellor fin do contrato, deixando moi claro que os impostos que deban pagarse a facenda  real son de conta do cura: “=  Asimismo hes condición que los derechos que se devan pagar a Su Magestad por razón de subsiación los ha de satisfacer el repetido otorgante, sin que a su importe  ni parte de el que se responsable de don Pedro García.  =”

Velaiqui a transcripción do documento:

Dentro de la Casa rectoral de la feligresía de Tal a veinte y tres días del mes de Mayo año de mil setecientos y sesenta, estando a presencia de mí notario y testigos Juan Manuel Francisco de Ponte  cura y retor propio de ella; y la de Santa Imagen3.pngMariña de Esteiro su anejo y dijo que por el tenor de la presente escriptura y en la mejor forma y manera que aya lugar en derecho arrendava y arrendó, dava y dio en arrendamiento a Pedro García vecino de la feligresía de San Juan de Serres presencial que lo admite para sí su mujer Hijos y herederos, a saber lo que se le arrienda y sí en este acto Arriendo todos los frutos de centeno y maíz de diezmo,  diezmero y Primicia correspondientes a la cosecha presente de este año,  que adeudaren  en dicha feligresía de Esteiro y se devan pagar al otorgante como tal cura retor de ella, en precio y quantía de Quatromil setecientos y cinquenta reales cada uno de a treinta y quatro mil de vellón, cuya cantidad por previsión le ha de entregar al referido otorgante el expresado Pedro García para principios del mes de septiembre próximo presente de este año, con las condiciones siguientes = Que el otorgante ha de ser de su obligación el hacerlo conducir de su cuenta a la Ayra de esta Casa Rectoral y de la misma majarlo, y el grano pueda recivirlo don García en la citada Ayra y conducirlo de su cuenta al paraje que le pareciere, lo que se entiende quanto al centeno, pues por lo que mira al maíz deberá percibirlo de poder de los feligreses de esta feligresía según así se practica, Y la paja de este centeno de visto quedar a favor del otorgante para aprovecharse de ella a su voluntad.  =  Asimismo hes condición que los derechos que se devan pagar a Su Magestad por razón de subsiación los ha de satisfacer el repetido otorgante, sin que a su importe  ni parte de el que se responsable de don Pedro García.  =  Y cumpliendo con las condiciones, el otorgante se obliga en la mejor forma y manera que aya lugar en derecho de que estará y parará por el expreso de esta  escriptura de Arriendo sin que los frutos que contiene por lo que mira ala Cosecha de este presente año de que se ba echo los pueda arrendar a otra alguna persona que más importe por ello dé ni prometa, y si lo hiciere o intentare consiente no ser ayudado ni admitido en juicio ni fuera de el, y pagará todas las Costas, gastos daños intereses y menoscabos que de ello se Causaren  =  el enumpciado Pedro García dijo que por si y en nombre de la su mujer sus hijos y herederos acetava y acetó esta escriptura de Arrendamiento a su favor otorgada de la que y frutos que contiene protesta Husar, Y se obliga con su persona y vienes Imagen4.pngmuebles y raíces havidos y por haver de que para principios del mes de septiembre próximo que biene del corriente año entregará en mano y poder de don Juan Manuel Francisco de Ponte otorgante o de la persona que represente su derecho, la cantidad expresada de quatro mil setecientos y cinquenta reales de vellón por los nominados frutos de maíz y centeno de diezmos, diezmero y Primicia que se venciesen en la cosecha próxima que viene del corriente año sin alguna omisión ni figurar de  juicio, sin que de la cantidad pueda pidir ni repitir ningún descuento.  Y por lo que mira al maíz, lo recibirá de poder de los vecinos de la feligresía de Santa Mariña de Esteiro de donde son los frutos que le ban arrendados sin que en la cobranza del ahora otorgante que se responsable a cosa alguna de ellas y en todo cumplirá con las condiciones de este Arriendo sin que falte a cosa alguna de ellas, y siendo omiso consiente que a su cumplimiento sea apremiado por todo rigor de Justicia.  Y ambos otorgantes Cada uno por lo que les toca yban obligados para que mejor lo cumplirán dan y otorgan todo el poder que se requiere a los Jueces y Justicias que de ello conforme a derecho puedan y deban conocer para que ansi se lo hagan cumplir guardar y haver que firme como por sentencia definitiva de Juez competente comentida y pasada en Autoridad juzgada renunciando a todas Leyes fueros, y auxilios de su favor y la general que las prohive en forma.  Y además de ellas el prenotado don Juan Manuel Francisco como tal eclesiástico asimismo renumpcio el Capítulo Obanandum suam depenis, desolucionibus licencia mayor y menor de su prelado, y las mas que pueda y deba renumpciar, ansi lo dijeron y otorgaron, firmó don Juan Manuel Francisco no lo hizo don Pedro García por dicir no saber, hizolo a su xuicio intesto de los presentes, q lo han vido don Juan Núñez vecino de la Villa de Noya, Andrés López de Coto y Domingo de Piñeiro vecinos de esta feligresía, y de todo ello y conocimiento de los otorgantes, yo notario doy fe = erndo = quebiene = Va = Y no lo testado = zen  #. Manuel Francisco de Ponte.  Como testigo y aruego Juan Antonio Nuñez .  Ante mi, Thomás de Campelo.

 

Publicado el por themurostimes | Deja un comentario

O carneiro da Panchesa

 Por Manuel da Roura.
________________

O carneiro da PanchesaImagen2.png
leva na alma escondida
unha profunda ferida
que lle queima o corazón:
matouse nun farallón
a ovelliña preferida.

Fui moza de muitos anos
para ben e para mal,
e o accidente mortal
deixouno tan dolorido,
que sendo o macho corrido
tornouse sentimental.

Co balar doutras ovellas
tén os nervios destrozados;
ten os oídos cansados
de tanta monotonía:
¡mee!, ¡mee!, todo o santo día,
¡mee!, ¡mee!, por tódolos lados.

O carneiro da Panchesa
¿por que se fui?, ¿que pasou?
¿Onde demos se agochou?,
¿por que pola madrugada,
sen despedirse nin nada,
do rebaño desertou?

Agora a vella Panchesa
vai, no monte, preguntando,
tercamente rexistrando
os pinales da Devesa;
agora, a vella Panchesa,
vai pola braña gritando.

Anda, a señora María,
sen descanso, sen soxar;
día e nuite sin parar
buscando o carneiro aquel,
chamando a gritos por el
polos outeiros do mar.

Encontrouno, atotadiño,
nunha caxola metido,
chorando a moco tendido,
chorando a grito pelado,
e levouno de contado
ás cortes do Carraxido.

Nunca se recuperou,
o animal malogrouse:
saltou ao vacío e douse
no aire un pinchacarneiro,
dentro do pozo do Beiro
caiu, e suicidouse.

Bolivar, 3-03-1978. Manuel da Roura.

 

 

Publicado el por themurostimes | Deja un comentario

p/ José Mª García Rodríguez.

Muros, na provincia da Cruña, é unha vila a beira do mar. Ali aos nenos chámanlle «musiños». Isto é, mociños. Porque Muros é terra de «seseo» e de «geada». Os rapaciños do meu tempo éramos ditosos, até que chegaba o tempo Imagen1.pngde ir pra escola. Nantramentras corríamos, xogábamos, brincábamos, enredábamos, lamos aos niños e falábamos galego. Somentes que, as veceiras, aínda denantes de ir pra escola, nos pasaban cousas. E unha delas pasoulle diante de min a unha curmanciña que eu tiña, bonitiña coma un ouro.

Seu pai, meu tío entregue, era patrón dun bou. Un bou, pra os que nono saiban, é un barco dos que iñan a pescar ao Gran Sol. Lonxe, no mar. Pro viñan carregados de moitos e bos peixes, de todas crás. Meu tío gañaba bon diñeiro. Pro máis aínda, os señores donos dos bous, que lles chamaban «armadores». Un deles, convidóuno a que fose a Cruña, coa sua muller e familia. Alá fomos. Eu tamén, porque me levaron. No «Castromil», un automóvel grande, nó que cabía moita xente. Fomos na berlina, compartimento onde o pobo pagaba máis cartos pola viaxe. Os de «interior» pagaban menos. E os que iñan enriba máis pouquiño. Pro iñan co-iles cabazos de froitos e até galiñas e galos. Tamén un cabirtiño. E un porquiño dos que chamamos roxelos, porque non teñen un ano e que pasóu o máis do tempo berrando.

0 señor armador, amigo de meu tío entregue, vivía no Cantón Grande e miña curmanciña e máis eu, camiñábamos por alí collidos das mans. Eu lémbrome moito ben. Levaba posto un traxe de mariñeiro co que me retratóu meu tío Xan 011ete e aínda teño o retrato. No brazo esquerdo bordada unha áncora e a gola caíndo riba dos meus hombreiros, larga, longa e moi repinicada. Na alxibeira, enriba do curazón, unha frol. A pucha nona levaba posta. Tíñaa na outra man, na que levaba valdeira. E miña curmanciña un lazo grande no cabelo e un vestido de mociña, branco e ben broslado.

Cando chegamos perto da casa do señor armador, meu tío e miña tía, máis veceiras nos repetiron que non falásemos na visita; que ficásemos caladiños, que nós non sabíamos falar coma a xente. A min non me colléu de novas porque xa estaba afeito a oubilo. Cando se abría a sáa da nosa casa porque viña xente de fora, botábannos pra rúa. «Idevos que vos non sabedes falar en cristián». A correr polo rueiro. En canto a miña curmanciña, ela era moi bonita, liste e obedente. E diante de nosos tíos rubimos as escadas, sempre collidiños das mans.

Entramos nun sáa moi rica con cadeiras, poltroas e cuadros. Algunhas das cadeiras tiñan brazos. Eu repantiguéime nunha e miña curmanciña noutra. As señoras déronse dous bicos cada unha e os señores apertas, batendo palmas no lombo. Dimpóis falaron e falaron e nunha desas, a señora do armador mirou pra miña curmanciña, que estaba moi linda, co seu lazo no cabelo e o seu traxiño broslado. E díxolle en castelán:

—Y tú, ¡cómo te llamas?

E miña curmanciña era moi obedente. Lembróuse do que seu pai e súa nai lle dixeran e non abréu a boquiña. A señora matinóu:

—Anda, niña, dime cómo te llamas.

E miña curmanciña calada coma un peto.

A señora do armador voltóuse a miña tía e antre as dúas volveron a pregar, máis veceiras a miña curmanciña, que falase, que dixese o seu nome, que fose ben criada, e lle contestase a señora…

Destoncias foi unha pena o que pasóu. Cáseque lles caíu ao chan, aos meus tíos, a cara coa vergonza. Cando máis teimaban en que falase, a señora do armador e miña tía, díxolles a nena:

—Merdiña, mamai, merdiña. j,Non fói vostede a que me dixo, que tivese fechada a boca, porque non sabía falar castelán coma a xente?

Escoitóuna un loro que había na casa e botou unha gargallada.

Meu tío entregue non lle retorceu o pescozo porque non poido.

 

Publicado el por themurostimes | Deja un comentario