A Nosa Xente

Don Diego de Muros II

La coexistencia de tres personajes pertenecientes a una misma familia, naturales todos ellos de Muros, y pertenecientes también los tres al clero regular, que llegarían a ser obispos, y llevando el nombre de Diego de Muros, ha ocasionado durante siglos mucha confusión entre los historiadores.
Picture6Ahora, el manejo de la documentación custodiada en los archivos vaticanos, así como el hallazgo en España de nuevos documentos, ha posibilitado que se haya logrado poner a cada cual en el lugar que históricamente le correspondo.
Así, Don Diego de Muros I, tío de los otros dos, era fraile mercedario, pasando a ser obispo de Tuy el 12 de Junio de 1482, pasando el 1 de Junio de 1487 a Ciudad Rodrigo, lugar en el que falleció en 1492. No dudó en dejar el báculo episcopal momentáneamente, para empuñar la espada y enfrentarse, tanto a la nobleza gallega, contraria a los Reyes Católicos, como a los portugueses, quienes miraban hacia Galicia con ambiciones de conquista.
Por su parte, Diego de Muros III es quien ha ocasionado mayor cantidad de problemas a la hora de aclarar la biografía del que fuera Obispo de Canarias. Ingresó en 1483 en el Colegio de la Santa Cruz de Valladolid, licenciándose en Sagrada Teología e impartiendo clases, posteriormente, en el mismo centro y en la misma materia, y sosteniéndose a costa de los ingresos propios el de la canonjía de la que era titular en la Catedral de Sigüenza, cargo que compaginaba con los trabajos desempeñando como secretario al servicio del Cardenal de España.
Picture7Tras la muerte del Cardenal en 1495, abandona Sigüenza, pasando a residir en Santiago de Compostela, de cuya catedral había sido nombrado Deán un año antes, erigiendo en dicha ciudad el Hospital de los Reyes Católicos. En 1505 fue nombrado Obispo de Mondoñedo, y en 1512 Obispo de Oviedo, continuando con una intensa vida política, plagada de ciertos altibajos.
Etapa Peninsular
Diego de Muros II fue hijo de Vasco López de Burgos, regidor de la ciudad de Santiago de Compostela, y de Mayor Pérez, habiendo nacido en el Municipio de Muros, en la Provincia de La Coruña.
En 1474 ostenta ya el puesto de canónigo de la catedral compostelana, viviendo, además, de las rentas procedentes del sostenimiento de diferentes beneficiado. En 1482 aparece ya desempeñando trabajos de Secretario al servicio de Don Pedro González de Mendoza.
En 1486 es nombrado Arcediano de Carmona, dignidad que había sido creada en la catedral de Sevilla siendo arzobispo Don Diego Hurtado de Mendoza, sobrino del Cardenal, habiendo quedado vacante por la muerte de Don Juan de Marquina.
Muchos son los beneficios que “atesora”, hecho del que queda constancia en 1490 cuando el Arcediano de Carmona pide protección a los Reyes Católicos para las los beneficiados simples que posee en las iglesias de Galicia y que él tiene “por justos títulos”.
En dicho documento se citan los siguientes medios beneficios:
Santa María de Troanes. Santa María de Rodeiro. Santiago de Villamayor. Santiesteban de Palco. San Pedro de Querentes. Santa Cristina de [[Montouto. San Juan de Sami]. Santiago de Cercas (Cercio). San Cristobal de Folgoso.
Y los Beneficios completos de: Santiago de Prevediños. San Salvador de Ledesma. San Vicente de Bama. Santiago de Villarín, Santa María de Lañas. San Juan de Borneiro. San Cristobal de Beseño. Santa María de Marozos.
En 1490, obtiene los títulos de Arcediano de Castilla y párroco de la Villa de Muros, tras la muerte de su poseedor, Don Rodrigo de Lugo; así como el de Arcediano de Toro, cargo dado por los Reyes Católicos el 20 de Abril de 1490. En 1491, también los reyes le conceden el título de Chantre de Santiago de Compostela por la muerte de don Alvar Rodríguez. En 1493 disfruta de los beneficios propios de la canonjía de Sevilla aunque ella correspondía legalmente a Alonso de Cortés.
Por tanto, y haciendo números, Diego de Muros II llegó a disfrutar, conjuntamente, de cuatro canonjías, peleando por conseguir dos más; un nombramiento de párroco otorgado directamente por el Papa, y diez y siete beneficios menores en diferentes iglesias gallegas.
Obispo de Canarias.
El 11 de Enero de 1498 fallecía en Guadalajara el Cardenal Don Pedro de Mendoza, sucediéndolo el también cardenal Don Bernardino López de Carbajal, quien hasta entonces, y desde 1492, había ocupado la silla episcopal de Badajoz. Pero su relación con la casa de Mendoza no debió de cesar hasta que los Reyes Católico le arrancaran de su puesto, encomendándole el episcopado de Canarias.
Diego de Muros II había sido incluido en una lista de episcopales que la Reina Isabel la Católica, ciñéndose a lo acordado con la Santa Sede, había mandado redactar. Alejando VI, manda, por su parte, a expedir las bulas para Canarias, viendo ambos en ello, un homenaje póstumo al gran Cardenal de España.
Así, el 21 de Julio de 1496, se produjo el nombramiento de Diego de Muros II como Obispo de Canarias, consignándose en la bula de nombramiento la necesidad de dar a su antecesor en la silla episcopal, el fallecido obispo Fray Miguel López de la Serna, un digno sucesor que destacara por «su pureza de vida, honestidad de costumbres y recto juicio para los negocios espirituales y temporales”, habiendo sido propuesto ante el Papa por su propio hijo, el Cardenal Cesar Borja.
Al años siguiente, 1497, Muros II ya se encontraba residiendo en Canarias, ya que es en ese mismo año cuando se redactan las constituciones del primer sínodo diocesano de Canarias, llevándose a cabo unas segundas en 1506, a lo que podemos añadir, según noticias aportadas por el realejero José de Viera y Clavijo, que realizó sendas visitas pastorales en 1498 y 1503 y que vienen a demostrarnos que residió en las islas durante todo su pontificado, costumbre poco habitual en los prelados de la época, y aún menos en los nombrados para diócesis “perdidas” en el Atlántico.
El tiempo que permaneció al frente de la única diócesis del Archipiélago Canario lo dedicó especialmente a legislar sobre temas pastorales, que tuvieron gran resonancia en las constituciones sinodales promulgadas por sus sucesores Fernando Vázquez de Arce y Cristobal de la Cámara y Murga.
Las adiciones de 1506 serrarían el pontificado de Diego de Muros II en Canarias, ya que, aunque se desconoce la fecha exacta de su fallecimiento, el 20 de Octubre de 1507 era nombrado su sucesor, don Pedro López de Ayala, “por muerte de don Diego”, habiendo transcurrió, desde su muerte, el tiempo necesario para que los Reyes presentaran al obispo electo ante la curia romana.
Concreta más la fecha el hecho de que el 26 de Octubre de 1506, el arcediano de Tenerife, de visita en la Villa episcopal de Agüimes, señorío episcopal, con el objeto de proveer los cargos de alguacil, alcalde y escribano; cargos que habían quedado vacantes por el fallecimiento del Sr. Obispo. “que en gloria está”.

Publicado en A Nosa Xente | Etiquetado , | Deja un comentario

Nos anos setenta de Sempre en Galiza: Castelao e o idioma

p/ Henrique Monteagudo

Como é sabido, no ano en curso celebramos a publicación en Bos Aires da obra Sempre en Galiza, de Afonso Daniel Rodríguez Castelao. Un libro escrito durante os terribles anos da guerra e do exilio, e que viña a lume en 1944, despois de que o seu autor, perseguido polo franquismo, se vise obrigado a pedir refuxio en Arxentina, onde os emigrantes galegos o acolleron como un auténtico heroe. Tense dito moitas veces que Sempre en Galiza constitúe o testamento dunha xeración. Sen dúbida, éo, como expresión do conxunto de ideais que moveron a esa xeración e como relato testemuñal do seu desempeño nos eidos político e cultural e, particularmente, dos esforzos que fixo pola defensa e ilustración do idioma. Neste imos centrar o noso breve texto conmemorativo.

Picture4O galeguismo do período rexionalista, encabezado por Manuel Murguía, reivindicara o galego como idioma nacional. A xeración de Castelao –a das Irmandades da Fala, da revista Nós e o xornal A Nosa Terra, do Seminario de Estudos Galegos e do Partido Galeguista–, tirou as consecuencias prácticas desa reivindicación. O seu obxectivo neste terreo non foi outro que o da modernización do idioma. Un idioma que fora soamente popular e falado, e que os grandes escritores do século XIX dignificaran mediante o cultivo poético, pero que para ser nacional e moderno tiña que ser tamén empregado como lingua da conversa culta, da correspondencia epistolar, da conferencia e do mitin, da prensa e do libro didáctico, da novela e do relato de quiosco, da escola, a igrexa e a administración, do comercio e da industria. Un idioma que tiña que acompañar o cambio social e non quedar á marxe del.

Para tanto, había que crear a prosa en galego: a prosa da oratoria, do artigo xornalístico, do ensaio. Todo un formidable desafío. Sempre en Galiza supón a culminación desa extraordinaria empresa: velaí o galego contemporáneo, cicelado con habelencia de ourive para facer del un medio de expresión sutil, versátil, flexible, que serve como vehículo eficaz, elegante e expresivo para dar forma un discurso intelectual complexo, de amplo alento, sobre moi diversas problemáticas do noso país e do noso tempo. Así, Sempre en Galiza, colección de artigos, ensaios, disertacións, contén algúns dos textos non só máis interesantes senón tamén máis fermosos que se escribiron e probablemente se escribirán no noso idioma (lean por caso os magníficos capítulos do Adro) e, entre outros, recolle a oración máis garrida que se proferiu no noso vello romance occidental: “Alba de Gloria”. Miñas donas e meus señores, créanme: en galego nunca tal se vira, nunca tal se oíra.

Picture5Sempre en Galiza condensa tamén toda unha cultura da lingua, o universo de coñecementos, crenzas e aspiracións, incluso dos mitos e fantasías, que a xeración de Castelao teceu arredor do idioma. Unha cultura da lingua que o propio autor contribuíu decisivamente a forxar, e que na obra se nos presenta, claro está, peneirada polo seu particular punto de vista. O galego como idioma nacional, expresión da psicoloxía colectiva distinta e orixinal dun país diferenciado. O galego como vehículo da lírica trobadoresca medieval, expresión xenuína do xenio lírico e satírico da nosa xente. O galego como idioma arrastrado á escuridade e impedido do seu desenvolvemento pola intrusión do castelán. O galego como idioma hespañol (con <h>), non menos hespañol ca o castelán. O galego como pai do portugués, co que algún día deberá reencontrarse. O galego como idioma popular, título suficiente –máis que suficiente– para reclamar a súa dignificación.

O galego, en fin, obra de arte colectiva, creada por aquela “infinda moitedume de luciñas e vagalumes –tal como se afirma en “Alba de Gloria” –, que representa o que nós fomos, o que nós somos, o que nós seremos sempre, sempre, sempre: o pobo, que nunca nos traizoou, a enerxía colectiva, que nunca perece, a esperanza celta, que nunca se cansa”. Pero o idioma non é só un legado, unha herdanza do pasado, é sobre todo unha tarefa en andamento, unha fonte de enerxía creativa para construírmos o porvir: “¿Qué diríamos se o Estado mandase derrubar o Pórtico da Gloria? Pois eu digo que o noso idioma é unha obra de arte mil veces superior á obra do mestre Mateos. Creouna o xenio inviolable do noso pobo e labrouna o amor, a dor e a ledicia de moitísimas xeracións. Unha lingua é máis que unha obra de arte ; é matriz inesgotable de obras de arte” (Sempre en Galiza).

Publicado en A nosa Lingua | Etiquetado , | Deja un comentario

O faro de Montelouro

p/ Xokas Figueiras
Tipo de ben: Faro,
Concello: Muros
Parroquia: Louro (Santiago)
Lugar: Montelouro
Cronoloxía: Século XIX,
Descrición:
Picture3O proxecto deste faro redactouse en 1860 e consiste nun pequeno edificio de planta rectangular de 11 x 10,20 metros; a torre é troncopiramidal de sección hexagonal e cunha altura de 5,30 metros, coroada por un balconciño lixeiramente voado sobre o que descansa o torreón cilíndrico que, a súa vez, soporta a lanterna poligonal de 1,60 metros de diámetro con cristais planos e montantes verticais. Os traballos finalizáronse en 1861. O seu aparato luminoso é unha lámpada de émbolo que utilizaba como combustible aceite, posteriormente substituída por unha de petróleo. A torre é hexagonal, da cor clara do granito do que está construída, e a lanterna octogonal branca; está unida á habitación dos fareiros. “ACENDIDO O 15 DE XULLO DE 1862.” Por aplicación da reforma do Plan de 1902, realízase un proxecto de reforma do aparato, acoplándolle un xogo de pantallas xiratorias accionadas por unha máquina de reloxería. Así permaneceu ata o 18 de abril de 1949 no que se substitúen a lámpada Maris por un sistema de acetileno que co tempo se lle cambiou, esto significou a supresión do persoal que o atendía, agregándoselle o servicio ó de faro de Rebordiño, onde se situaría a residencia do técnico. Actualmente encontrase electrificado con utilización de enerxía fotovoltaica subministrada por seis módulos de 75 W/p. Reforma esta realizada a principios do ano 1993.
Propiedade: Pública
Uso actual: Infraestrutura
Categoría do Ben: Catalogado (Catálogo da Xunta e dos PXOM)
Referencias bibliográficas:
http://www.portovilagarcia.com/gallego/infraest_faros_historia_3.htm
Afeccións
Ten camiño de acceso?: Si
Está cuberto de maleza: Non
Está afectado por algunha obra: Non
Estado de conservación: Bo

Publicado en Arte e Cultura | Etiquetado , | Deja un comentario

Novas de onte: A Peregrinación de 1937

p/ José Manuel Formoso Luces (Porrúa)

No Ano Santo de 1937, e concretamente o 24 de agosto, o Arciprestazgo de Entines, do que forma parte a parroquia de Muros, peregrinou a Santiago de Compostela. A peregrinación dos fieis da bisbarra estivo composta por unhas 2000 persoas, presididas polo Arcipreste de Entines e párroco de San Pedro de Muros, Don Ramón García Longo, o que acompañaban os párrocos das diferentes freguesías parroquiais, autoridades da Vila, e representacións do concello, Archicofradía do Apóstolo e de Peregrinacións.
A comitiva organizouse na alameda de Santiago, percorrendo esa vía e as rúas do Villar, Fonseca e Praza de España, facendo a súa entrada pola Porta do Obradoiro, na que foron Picture1recibidos polos coengos Sr. Coco Morante e D. Pío Gil. Durante a entrada, e o mesmo tempo que as mulleres cantaban o himno o Apóstolo, o Botafumeiro encheu de suaves aromas o templo catedralicio.
Dixo a Misa o Señor cura Párroco de Outes e pronunciou unhas breves palabras o Sr. Arcebispo, Mons. Tomás Muñiz Pablos. Unha vez acabou a Misa e os peregrinos abrazaron ao santo Apóstolo, os párrocos co seu Arcipreste ao fronte, cumprimentaron ao Sr. Arcebispo.

Publicado en Historia | Etiquetado , | Deja un comentario

«Si los míos no me quieren, a Salamanca me voy»

p/ Manuel Lago Álvarez

De Don Diego de III hai unha frase que se atribúe a él, e que di: . Con esta frase, (que e moi popular nas terras Muros), sentenciase cando unha persoa pretende facer algo polo seu pobo e os propios non o apoian. Algo parecida a esta frase e aquela outra, (tamén moi coñecida), que di: <ninguén e profeta na súa terra>. No caso de esta frase atribuída a Don Diego, o dicir popular forxouna polo feito de que o ilustre bispo muradán, e según o dicir Picture48popular, pretendeu construír en Muros unha universidade, e que non logrando apoio dos lugareños, foise a Salamanca, a fundala alí, nas terras de Castela. Pois esta crenza sigue no tempo, e cando algo que se quer facer en Muros, non recibe apoio, e logo se fai noutro lugar, pois lembrase a frase atribuída a Don Diego.
Pondo as cousas no seu sitio, xusto sexa recoñecer, que a Don Diego nunca se lle puido ocorrer fundar a universidade de Salamanca porque xa estaba creada cando il naceu no ano 1450. I foi así. A universidade emprazada na cidade de Salamanca e a universidade mais antiga de España que existe na actualidade e unha das catro mais antigas de Europa tras as de Bolonia, Oxford e París. O , xerme da universidade, foi instituído no ano 1218, i era en ese momento, o segundo mais antigo de España, tras o (fundado entre 1208 y 1214) e ademais foi a primeira institución educativa europea que obtivo o título de Universidade por unha bula de Alejandro IV no ano 1255. Así as cousas, ten que quedar moi claro, que o muradán Don Diego nada tivo que ver coa fundación da universidade de Salamanca.
Picture49Do que sí foi fundador en Salamanca foi do Colexio Maior do Salvador, que foi o cuarto el últimos dos colexios maiores de Salamanca, e que foi fundado o 21 de setembro de 1521, e tamén do Hospital dos Reis Católicos en Santiago de Compostela, sendo director e organizador das obras, como apoderado e delegado dos Reis Católicos, sendo logo o seu primeiro director e administrador. Tamén interveu, xunto co notario López de Marzóa e o seu tío, o bispo de Canarias, Don Diego II, na fundación do , xerme e orixe da Universidade de Santiago. Tamén se debe recordar que Don Diego foi o impulsor da creación da Colexiata de Muros, que fora instituída por bula do Papa Alejandro VI no ano 1500.
Datos biográficos:
Don Diego de Muros III, naceu na Vila Muros no ano 1450 e faleceu o 18 de agosto de 1525. Era primo de Diego de Muros I, que foi bispo de Tui e Cidade Rodrigo, e sobriño de Diego de Muros II, bispo de Canarias.
En 1483 entrou a estudar no Colexio de Santa Cruz de Valladolid, graduándose en 1488 en Sagrada Teoloxía e inmediatamente foi ensinar esta materia na recen fundada Universidade de Sigüenza. Foi nomeado secretario do Cardeal de Don Pedro de Mendoza, Chanceler Maior de Castilla.
Tras a morte de Mendoza, renunciou ao seu cargo na Universidade pasando a residir en Santiago de Compostela onde se fixo cargo do deanazgo que posuía dende 1494. compaxinando, ademais, a administración da imprenta de Valladolid. Interveu na fundación do Estudio Vello de Compostela, erixindo o Hospital dos Reis Católicos e escribiu, ademais, diversos ensaios de corte humanista. O 4 de abril de 1505 , foi nomeado bispo de Mondoñedo e o 1 de outubro de 1512 , foi nomeado bispo de Oviedo.
A 21 de setembro de 1521 funda en Salamanca o Colexio Maior do Salvador , que máis tarde cambiou o seu nome para o Colexio de Oviedo, en honra do asento ocupado polo seu fundador Diego de Muros. Morreu o 18 de agosto de 1525.
En memoria de don Diego de Muros III, colexial excepcional da universidade de Valladolid, a rama masculina do Colexio de Santa Cruz de Valladolid instaurou o premio, «Diego de Muros» co obxeto de distinguir o estudante residente que se teña máis recoñecido pola súa participación na vida universitaria.

Publicado en Historia | Etiquetado , | Deja un comentario