p/ Manuel Lago Álvarez.
Don Diego de Muros III, procurador da obra do Hospital Real de Santiago e por mandato dos Reis Católicos, o seu administrador perpetuo, aínda na distancia, sendo bispo de Oviedo, ocupábase con singular preocupación de tódolos asuntos
relacionados coa boa marcha do Hospital Real.
As constitucións do Hospital, dábanlle amplas competencias para facer e desfacer. A súa preocupación sempre foi a de que pobres e peregrinos dispuxeran de asistencia médica gratuíta no Hospital de Santiago, e para elo non descoidaba que os profesionais que alí exercían foran xentes entendidas e de bo levar.
As constitucións que rexían o funcionamento do Hospital Real eran extremadamente rigorosas, e non deixaban nada ao azar. Tanto así, que en un dos seus apartados dispoñían que o médico que non curase aos enfermos debía ser despedido. Nos días de hoxe, iso pode parecer i sería unha arbitrariedade porque a medicina nada ten que ver coa aritmética nin coas matemáticas, pero neses séculos era algo habitual nos hospitais; o que non sabía curar aos enfermos, ou ben os enfermos non curaban das súas doenzas…. pois que dedicaran a outros oficios.
Nese ano de 1521, Don Diego de Muros dispuxo o despido de dous licenciados que traballaban no Hospital: Bodin e Guadalupe eran os seus nomes. Exercían como médico e curuxan, e a dicir de Don Diego: “no syruen los dichos officios como deven y son obligados”.
A comunicación que fai Don Diego aos oficiales do Hospital (Gonzaluo Prego e Miguel de Cabrera) para que paguen e despidan aos dous médicos, en data de 21 de decembro de 1521, non deixa lugar a dúbidas: cumpride o que vos mando, ou poreivos unha multa de 15.000 marabedís. Cumpriron… e máis pronto que tarde. O un de xaneiro de 1522, notificaron o seu cese aos dous galenos, que, por suposto non se quedaron quietos, e amosaron a súa protesta: “Respondieron aella y dixeron que apelavan y suplicaban dela dicha provisyon para ante su señoria del Sr. obispo de ouiedo por quanto dizen que han informado tanto y maliciosamente a su señoría e que entienden de provarlo contrario”.
Aquí vai o texto da chamada “Provisión” do bispo Diego de Muros III, e a notificación que se lles fixo aos despedidos:
“Nos el obispo de Oviedo don diego de muros del consejo desus majestades et administrador general del hospital rreal de señor santiago hazemos saber a vos el mayordomo gonzaluo prego e miguel de cabrera officiales dela dicha casa como hemos sydo ynformado por diuersas personas dinas de fee que los licenciados bodin y guadalupe medico et cirujano desa casa no syruen los dichos officios como deven y son obligados. E que por su cavsa auia muchas alteraciones vollicios y escandalos en el dicho hospital y eran desobedientes a vos otros y alos otros officiales de casa y los tractavan con mucha presumpcion y soberuia delo qual todo tenemos bastante ynformacion E por que para el sosiego e pacificacion de la dicha casa e bien e utilidad delos enfermos della conviene que los suso dichos licenciados salgan della E que en su lugar se provea de personas prouechosas habiles e sufficientes para los dichos cargos por ende nos vos amonestamos y mandamos que syendoos notificada la presente dentro de seys días primeros syguientes hagays quenta con los suso dichos licenciados e con cada vno dellos y les pagueys lo que se les deve del tiempo que han seruido y asy pagados los despidays dela dicha casa eno esten mas enella lo qual vos mandamos que asy hagays e cumplays sopena de cada quinze mili mrs. para Reparos de la casa e cura de los enfermos a cada vno de vos que lo contrario hiziere en los quales vos condenamos desde agora lo contrario haziendo / otro sy vos damos por esta vez poder y facultad que en su lugar dellos podays elegir la persona o personas que a vos otros parecera que syrua en la dicha casa y curen los enfermos della e cerca dello encargamos vuestras consciencias. Entestimonio de lo qual mandamos dar la presente firmada de nuestro nombre e sellada con nuestro sello e Refrendada del notario yn-frascrito fecha a diez e ocho dias del mes de diz.e de mili e quinientos e veynte y vn anos = D. epus. oueten = Adm.°r (sello de placa) = Por M.do Del oBpo. mi señor = luys almezres Not.° = (rúbrica) = .”
Notificación aos despedidos:
“En el hospital real de santiago primero dia de año nuevo de quinientos e veynte y dos años yo jean de torres escrivano del dicho hospital notifique esta provision de su señoría a los licenciados godin y guadalupe e gela ley delante de verbo ad verbum segund que en ella se contiene / a la qual respondieron los dichos godin medico e li.do guadalupe Respondieron aella y dixeron que apelavan y suplicaban dela dicha provisyon para ante su señoria del Sr. obispo de ouiedo por quanto dizen que han informado tanto y maliciosamente a su señoría e que entienden de provarlo contrario / e pedieronlo por testimonio y traslado della / ts. sebastian de quiros e guillen de briviesca boticario e el bachiller Juan luengo = = Juan de torres = notario = “ (rúbrica).
Et el S. gonsaluo prego theniente de administrador e garcía prego mayordomo e miguel de cabrera dixeron q.e estan prestos de hazer lo que manda el Señor obispo de oviedo y de hazer justicia.
= ts. quiros e gregorio velero = . (Al dorso de la provisión notificada).
según lo conseja el cuñado; pero junto con ella no dejéis de encomendaros a la casa de la moneda de la Coruña, o a otra semejante; porque entiendo que allí se facen los milagros porque vos habéis de ser libre. Por ende, señor, prometed algo a una casa destas, é luego veréis por experiencia el milagro que vos esperáis, é vuestro cuñado os conseja ; y abreviad cuanto pudieres, porque según acá anda vuestra hacienda, poco tenéis agora para ofrecer a la casa, é ternéis menos o nada si mucho os tardais. Decís, señor, que no os hallaron otro crimen sino haber reprehendido en sermones la entrada del señor rey de Portugal en Castilla. En verdad, señor, algunos predicadores la aprobaron en sus sermones; pero yo libres los veo andar entre nosotros, aunque creo que tienen tanta pena por ser inciertos predicadores, cuanta gloria vos debéis tener por ser cierto, aunque preso. Ya sabéis que Miqueas, profeta, preso estovo, y aun buena bofetada le dieron porque profetaba verdad contra todos los otros que persuadían al rey Acab que entrase en Ramoth Galat; y bien sabéis cuántos golpes resciben los ministros de la verdad, la cual se aposenta de buena voluntad en los constantes, porque allí reluce ella mejor con los martírios: Herculem duri celebrant labores. ¿Pensáis vos, señor, que ese vuestro ingenio tan sotil, esa vuestra ánima tan apta é dedicada por su habilidad para gozar de la verdadera claridad, había de quedar en esta vida sin prueba de trabajos que la limpiasen, porque limpia torne al lugar limpio dónde vino? no lo creáis. Aquellas que van al lugar sucio es de creer que vayan sin lavatorio de tentación en esta vida. Gregorio in Pastorali dice: De spe aternae haereditatis gaudium sumant, quos adversitas vitae temporalis humiliat. Mas os diría desto, sino que pienso que querriades mas cuatro remedios de idiotas que cinco consuelos de filósofos, por filósofos que fuesen. Pero con todo eso tengo creido que por algo bien vuestro hobistes este trabajo: Saepé majori fortunae (dice Séneca) locumn fecit injuria, según habemos visto é leído en muchas partes. Así me vala Dios, señor, cuando no nos cataremos os espero cargado de tratos para poner paz en la tierra. Aquí nos dijeron que el señor rey de Portugal se quería meter en religión; agora nos dicen que se quería meter en guerra. ¿Lo uno o lo otro es de creer? Ambas cosas, seyendo tanto contrarias, lejanas son de un juicio tan excelente como el suyo. Algunos castellanos aficionados a Portugal ban andado por aquí cargados de profecías; dellas salen inciertas, otras hay, en la verdad, que no valen nada. Y pues andamos á profetizar, yo profetizo que si el Sr. rey de Portugal deliberare entrar otra vez en éstos reinos á ponellos en guerra é trabajos, muertes é robo, e á Portugal á vueltas,–no lo dudo, a menos dudo que faga los fechos de los descontentaos; pero facer el suyo como lo desea, no lo creáis en vida de los vivos. Plega á nuestro Señor e á nuestra Señora que presto seas libre e á vuestra honra.
predicador xeral e cronista franciscano, dedica unhas páxinas a relatar a historia do Convento franciscano de Louro, ao mesmo que fai mención á importancia que tivo Muros en séculos anteriores.
quella aquella costa. Hoy está esta Villa menoscabada, aunque sus mareantes muy diestros en la náutica para viajes de Indias, con cuyo comercio se hizo rica. Conservan el porte de los tiempos antiguo, principalmente las mujeres. Los pueblos vecinos a Muros se llamaron “Clamerianos”, donde hizo vida eremítica San Teodoro, Monje que floreció en milagros. Ya hubo quien en la Universidad de Salamanca en unos Quodlibetos, defendió con razones autorizadas y antiguas tradiciones, que cerca de esta Villa en el monte Pindo, o Píndaro, estaba el Paraíso.
de esta Villa. Otro Don Diego de Muros, Obispo de Tuy, escribe el Señor Sandoval en el catálogo de los Prelados de aquella Santa Iglesia. Yo dudo si es el mismo de Oviedo.
e su primitiva fundación no fuere por D. Pedro Álvarez Mariño, sino por los fieles de esta Villa, sumamente afectos a nuestro santo hábito: Y en esto último también yo convengo.
consagrase en honra de Nuestro Padre San Francisco, cuyo tránsito fue el año de 1226, pues de esto solo se inferirá no fuese a su honra consagrada la Iglesia, sino a otro Santo; pero no, que no se hubiere hecho la consagración. También se infiere que este Eremitorio pasó a ser Convento año de 1431, o antes, como opina Uvadingo, sin señalar tiempo fijo, dejando lugar para la opinión al mínimo año, que refuta, lo que se hace muy creíble de la devoción de los de Muros, costeándole ansi Eremitorio, como Convento de sus limosnas, y demás fieles.
il su tempestuosa carrera. Aquí dan lecciones las plantas a los racionales, avisándole la obligación de la espiritual vida por gozar de tan buen terreno. Aquí el frio dice lo que es la Religión, cuyo campo es espacioso, llano, ameno, suave y delicioso; y fuera toda habitación, es árida, estéril, desierta, cueva y morada de silvestres animales. Hasta los montes empinados que circundan por la mayor parte de este Convento, por infructíferos, alegorizan los soberbios que quiso apartar Dios del humilde valle, en que han de vivir los hijos de San Francisco. No es ponderación de hijo suyo, pues es cierto, que solo el valle en que está el Convento, simboliza la bondad de la Religión, gozando dentro de sus murallas lo más bueno. Hay dos dilatadas huertas, dos jardines de sabrosas frutas, limones, naranjas, limas, cidras, y otras plantas, en cuyos troncos tal vez se hallan cuatro diferentes frutas. Dos miradores al mar; uno alto y otro bajo. Desde el alto se divisa el Promontorio Nerio, o cabo de Finis terrae, y la inmensidad del océano fin
termino. El Bosque muy dilatado, poblado lo más de laureles y castaños. Atraviésale una copiosa corriente de agua en que se pescan algunos peces, principalmente anguilas. Goza también de dos fuentes; y la una hoy se entró en la cocina. Últimamente el desierto aquí es recreo, la soledad gusola, la pereza devota, la abstracción dulce, y la habitación, Paraíso. Todo el Convento se mejoró. La Iglesia, pequeña pero muy hermosa en Retablo, y colaterales. La vivienda bastante y acomodada a la necesidad, no al fausto.
poeta considérase membro dunha
úa obra intitulada
severos llamados eventos aterotrombóticos, como infartos cardíacos, embolias cerebrales (conocidos como accidentes cerebrovasculares) y hasta la muerte.
además de aumentar el riesgo de infartos y embolias cerebrales, entre otros problemas.
sus partículas que se conocen como colesterol bueno (HDL), colesterol malo (LDL) y triglicéridos.
