Manuel Silva Fernández (Manuel da Roura)

Manuel Silva Fernández (Manuel da Roura)

Picture10
Picture9O 29 de outubro finou, en Caracas (Venezuela), o loureán Manuel Silva Fernández (Manuel da Roura), quen, emigrado desde hai máis de medio século en terras tan lonxanas, endexamais esqueceu a súas raíces, o seu Louro natal, sempre presente nun home feito a si mesmo, loitador incansable polas liberdades; de verbo áxil e reflexivo e, home de longas conversas, foi xustamente merecente da categoría de mestre de mestres.
Escritor prolífico, como articulista e narrador dos aconteceres e andares da vida, a súa prosa nunca nos deixou indiferentes. Coa súa pluma sóubonos engaiolar con pequenas e grandes historias de acó e de aló, pero sobre todo de Louro, os seus costumes, tradicións, a súa idiosincrasia .
Como poeta, Manuel da Roura foi un consumado versificador vivencial. Nos seus poemas, sempre expresivos, sinceiros e sinxelos, Silva Fernández cóntanos as cousas cotiás, como poucos o poderían ter feito.
Manuel da Roura foise, pero queda con nós un grande legado literario para disfrute de quen se acerque a el con ollos gorentos. Oxalá algún día podamos velo impreso.
Dende TMT, vaia por diante o noso máis sentido pesar a todos cantos o quixeron (que son moitos) e tiveron a honra de ser correspondidos con singular afecto.

«Sit tibi terra levis»

Publicado en A Nosa Xente | Etiquetado , | Deja un comentario

Poetas de Herbón

Poetas de Herbón
Hai uns anos, o Catedrático da Universidade de Salamanca D. José Luis Rodríguez Molinero, xunto con Don Antonio Cela Isla editaron o libro “Poetas de Herbón”. O libro fai una glosa de dezaoito alumnos e mestres do seráfico convento, que deron e dan ó mundo a súa mais expresiva mostra do seu ser, en modo de versos.
A ninguén deberá extrañar que entre os dezaoito elexidos se atopasen xentes de Muros. A min, particularmente, non me sorprende que estos cinco muradans, naceran na parroquia de Louro. Vaia por eles este recordatorio co artigo que sobre a meritosa publicación de Picture8Rodríguez Molinero, publicou en 2005 o profesor García Oro.
(Glosas por libre al libro POETAS DE HERBÓN (El Mundo,2005), al gusto de José García Oro
«Herbón fue un nido de poetas. Infancias y amaneceres. Cantares y orquestas. Viñedos y frutales en sazón. Pájaros cantores en sus carballeiras. Rosales perfumadores y fuentes vírgenes. Todo apenas la sombra de un coro permanente de “pueri cantores” y deportistas en ciernes. Y siempre Música: en la Iglesia, en el oratorio, en los salones, en las clases. Un enjambre de duendes luminosos que entraban en ojos y oídos y se pegaban a la piel. Y los colegiales se fueron en su día con esta linterna multicolor. Hoy están en varios continentes, con preferencia en Europa y en América; caminan por rúas y autopistas; son maestros y profesores, artistas del pincel y del pentagrama, empresarios y más que nada papás. Y cuando encuentran un amigo, les salta la cita: YO FUI DE HERBÓN.

Es que esta gran orquesta con sus vibraciones en la memoria se hizo savia y sangre y quedó en el corazón de los colegiales. Y hoy es un torrente de emoción, que va desde la emoción al verso y a la canción. Una pléyade de vates acaban de versificar esta poesía innata de Herbón. Su decir y sentir no se ha quedado en sus carpetas. Alguien ha buscado con linterna de amor tanto verso y los acaba de poner en público. Es el Libro de Oro de Herbón, que decía y hacía el P. Feijóo. Se intitula POETAS DE HERBÓN.

Abrimos el Libro de los poetas de Herbón, como si entrásemos en el Arca de Noé. Es un inconmensurable bazar de de sorpresas o un interminable camping de aventureros. A la entrada cubierta idílica: la casona conventual cercada de bosque exuberante. Llamamos al portalón, y nos abre el Angel del Buen Consejo que las gentes citan como el Bienaventurado Juan José. Es todavía mozo esbelto; con sonrisa de tertuliano y brazos siempre abiertos. Con piel curtida y estilo azoriniano, dice, presenta, anuncia…Y se entiende. Nadie adivinaría que con este ropaje de excursionista se presentase el Catedrático y Filósofo salmantino, Dr. Rodriguez Molinero. ¿ El Tostado, Fray Luis… Unamuno?. Chi lo sa.
Hay que avanzar y adentrarse en este rincón exótico. Y viene la sorpresa: una intrincada galería de estampas y polípticos que miran al viajero y hablan sólo en verso. La lista- guía es larga y variada. Una procesión que encabeza un pequeño cortejo curas, acólitos y sacristanes y mueven festivos romeros.
Con el incensario en la mano marchan:

Fray Sergio Álvarez, el célebre profesor compostelano de Latín y Griego, con su mirada pastoril que dicta poemas latinos a Herbón, loores a Noya y estrofas pías a la Eucaristía y su “madre divina” Santa María.
Fray Gaspar Calvo Moralejo, un zamorano que gusta del paisaje gallego, teje versos de amapolas y espigas y conversa de caballero andante con la Virgen Dormida y con los santos.
Fray Feliciano Gómez Vigide, heredero de los milagros” de O Corpiño, mira al mundo y al cielo desde su amado Monte Carrio, ahora replantado de molinos de viento, y nos dice primores de Nuestra Señora y de los Santos.
Fray José Isorna, el prolífico literato de riveras mágicas y hombre de sonrisas mil, brinda en un pequeño retablo los sueños y las sementeras de una Galicia de brétemas.
Fray Santiago Agrelo, maestro romano y compostelano, que se siente eremita y mareante, pero más que nada salmista del Señor y lo dice en estrofa y lo rumia en cantar: cuando mira a los cielos estrellados de la noche espejada en el mar; a las cumbres bercianas cuajadas de ascetas ramificados; a la inocencia las miradas de los recién nacidos.
Siguen los cofrades, con sus antorchas en procesión otoñal:
Domingo Barreiros Lago, es como un barco de Louro que sale de su pequeño muelle para adentrarse en el océano. Allí, en la inmensidad del azul y de la luz musita y canta en su vibrante verso gallego a quienes dejaron sello en su vida, desde Celso Emilio Ferreiro y Luis Pimentel, genios y cumbres en el cielo poético de Galicia, hasta los pacatos vecinos que saludaba cada día y ya no están y le pone música a las tradiciones jacobeas y a los monumentos megalíticos da Terra Mai..
Angel López Soto es el cantor de las apariciones y fantasmas: en los cielos, Cristo en Ascensión; el Niño de Belén y su cuna, el amanecer y el ocaso; en la tierra, uno que otro Judas; relojes crueles que se comen el tiempo. Pero siempre la estampa viva del recuerdo: el Ulla, lamiendo los muros de Herbón.
Pedro García Fernández, “el de Avilés”, asturiano de gracia y ágila de los pensamientos, tiene muy perfilado su rosario. Es pensador de la caducidad y agudo adivino de vía profética, cuando se quiere decir la palabra de la propia Fe. Es interlocutor de pensadores y forjadores de imagen con los que entretiene sus silencios. Pedro quiere como siempre romería viva en la que suenen todas las músicas válidas y sean posibles todas las alternativas que va deshojando la vida. Lo ves y le escuchas, y siempre parece decirte: HAY MAS…
José Ramón Mariño quiere recorrer el mundo como sonámbulo: ve las luces apenas despuntando; los conciertos de la naturaleza desafinados por los cuervos; sólo queda el mayo de la alegría que todavía llega puntual.
Ramón Rey García recorre el mundo de sus recuerdos con el tenue candil de una esperanza curtida y camino de un yermo de madurez. Todo vale; todo fue a su tiempo; en todo estuvo, contento o despistado. Ahora le pone sentido caduco y solidez de piedra, se trate de las ovejas de Louro, en procesión; del mar incomensurable de Playa Mayor; o de las Hermana Muerte que desde un horizonte lejano parece decir: Tu también. Pero, eso si, sin ovidar nunca al “paraíso deshabitado” de Herbón.
Carlos Reza Castro dialoga con las coruxas y comparte sus predicciones y augurios. Hubo otros tiempos que ya corrieron. Los de ahora son fugaces y asedian con sus prisas en la calle, mientras derraman soledad en el corazón desconcertado: “cantares sin palabras”, amores volátiles,… “follas xeadas”.

Francisco Herbón, vikingo sonriente entre las nieblas de Isorna, es el harpa de los testigos de Dios en la naturaleza: los “paxariños que cantan no peito”, como los sentía Valle Inclán; las tiernas fuentes de su aldea; el berce dorado del Niño Jesús; los mensajes de los vientos de la Ría y las sonrisas de las despedidas amargas. A la cita viene incluso la “brisa franciscana” de la infancia que sigue alentando afanes de la madurez.
Julio Seijas Fernández es NOYA en fiestas, penas y amores. Se ve deambulando eternamente por sus rúas, escuchando a sus pájaros vibrantes, asombrado ante la majestad de sus montes. Y así hasta “cuando la noche venga y sea mi cuerpo bruma”.
Manuel María Pena Silva, loureano como la mayoría de los vates, quiere ser alondra del pensamiento y a la vez testigo de la palabra cercana. Sabe que eso es llamar a todas las puertas a sabiendas de que la mayoría están “pechadas”; que “espallarse no mar” es sólo un sueño, porque te asaltan en tu travesía los latidos más vivos: “o meu meniño”, “naiciña”; papá Manuel, “roubado pola morte”. Y te quedas con el mejor deseo: “hei plantar unha arbore frontera”.
Antonio Cela Isla, con sus apellidos de linaje literario y su empuje de empresario en las grandes urbes hispanas, es el tertuliano de cada cita, como si estuviera jubilado. Hace el repaso de sus rincones valdeorranos; el abrazo prolongado de sus compañeros; y empuja el carro de los proyectos literarios como esta magna cita de poetas. Es el sauce de las mil ramitas armónicas que no se atreven si siquiera a engordar, por hacer conjunto y orquesta. Su poesía es currículo, memoria vida y acaso testamento. En Herbó será siempre recordado como el Mayordomo de Caná.
Nuestra romería se acaba en una carballeira de robles añosos que hablan del Arbol de la vida y de sus poderosas ramas. Así también el Arbol de la poesía de Herbón. Tiene ramas tiernas, vivas, agitadas; tiene también brazos corpulentos. Estos ya han andado su camino y dado su fruto. Ahora los guardamos en nuestros hórreos de millo sazonado. Escribir Faustino Rey Romero, Agustín González o Luciano Piñeiro González es salirse de la comitiva; ascender al paraninfo de los inmortales y decir solamente SI. Son y serán ellos hoy y mañana y mientras el mundo sea. Lo dijeron y lo vivieron y sólo los nombramos con gesto reverente. A su lado cantaron también los rapsodas: letrados de la poesía como Manuel Pérez Diéguez o Higinio Albarrán que vertieron en verso polvoriento sus ocurrencias. Pensamos que están en fiesta: en la eterna danza delante del Cordero Inmaculado.

Publicado en Cousas que interesan | Etiquetado , | Deja un comentario

A Nosa Xente: Agustín González López

Agustín González López, naceu na parroquia de Louro, o día 15 de xaneiro de 1923. O seu pai, Agustín, era canteiro, namentres que súa nai Dolores, traballaba nunha conserveira.
Comezou os seus estudos primarios no convento Franciscano de Louro. A súa capacidade de traballo e as súas grandes aptitudes intelectuais fixeron posible que aprobase catro cursos de Humanidades dunha soa vez. Este exame valeulle o ingreso directo no Seminario Franciscano de Santiago, polo que non tubo que cumprir ningunha etapa no Seminario Seráfico de Herbón.
Picture6Rematado o noviciado, procedeu a realizar a profesión relixiosa de votos simples. Despois principiou unha etapa na que cursou estudos de Filosofía e Teoloxía. Foi, xustamente neste tempo cando se manifestou por primeira vez a vocación intelectual de Agustín. Non so era un dos alumnos mais brillantes, según consta no seu expediente académico no que abundas as máximas calificacións, senón que aínda tivo tempo por interesarse por disciplinas que acabarían constituíndo, andando os anos, motivo de interese e investigación para o ilustre Lourean.
Rematados os estudos de Teoloxía, Agustín foi destinado ó Seminario Seráfico de Herbón, no que desempeñou o posto de profesor de Lingua e Literatura durante tres cursos. O mesmo tempo, a sona de bo orador do xoven sacerdote foi medrando entre os seus superiores, que decidiron envialo, nunha etapa que había de resultar longuísima, a exercer a predicación, primeiro en Galicia e, mais tarde, en diversos lugares de España.
En 1950, formou parte, xunto a outros tres relixiosos, dun grupo seleccionado para realizar unha fundación en Zamora,como paso previo ó establecemento dun colexio franciscano de segunda ensinanza. Unha vez rematada a fundación, os seus superiores retomaron a idea de facilitar a preparación universitaria de Agustín, enviándoo a Madrid ou Salamanca, esta vez coa intención de estudar Filoloxía Románica. Sen embargo, a popularidade e o respecto que o P. Agustín gañara nos seus anos en Zamora. Nembergantes, a brilantez das súas actuacións de apostolado e o seu coñecemento da realidade zamorana, fixeron que non prosperase a idea. A estadía prolongouse durante sete anos, nos que Agustín desenvolve un inmenso traballo de apostolado e concienciación relixiosa. Non cabe dúbida de que esta foi a época en que o traballo e a capacidade de Agustín González obtiveron un maior recoñecemento. A facilidade e a enerxía do seu verbo, a rotundidade das súas palabras e o engado da súa voz facilitáronlle o acceso a algúns dos púlpitos mais importantes do momento. As súas predicacións son escoitadas na Basílica de Guadalupe, en Salamanca, en Bejar, nas Catedrais de Lugo e Zamora… En mais dunha ocasión, fala ante o goberno e o exercito durante a celebración da Festa da Infantería en San Francisco el Grande de Madrid. En 1957, e por expreso desexo do arcebispo de Compostela, o Cardeal Quiroga Palacios, foi chamado a predicar a Novena do Apóstolo Santiago, unha das maiores honras que se lle podía conceder a un sacerdote de tan só trinta e catro anos.
Picture7Pasados os anos regresou, por orde dos seus superiores, a Santiago, onde asumiu as tarefas de dirección de “El Eco Franciscano”. En 1960 foi seleccionado xunto a un grupo de relixiosos, para a denominada <>. Cruzou o Atlántico e coñeceu a fondo a Galicia que tal vez acumula maior cantidade de sufrimento: a dos emigrantes. Pronunciou conferencias de contido relixioso, en galego, na Casa de Corcubión e no Centro de Betanzos. Entrou en contacto cos asociados do Centro Gallego, do Lucense,do Ourensán, da Casa de Galicia…. A súa viaxe e estendeuse aínda por Uruguai e Brasil, onde tamén entrou en contacto con distintos colectivos de emigrantes.
O seu regreso a Galicia coincide co inicio dunha etapa escura na vida de Agustín González. A súa natural elegancia, o seu sentido da discreción, obrigábano a gardar silencio sobre uns anos nos que se fraguara o seu abandono da vida sacerdotal. En 1965 solicitou a súa secularización e o abandono da vida sacerdotal.
Trasladouse entón a Louro, á casa paterna, onde subsistía grazas a unhas clases particulares que impartía a algúns rapaces da zona. Sete anos despois, en octubro de 1972, contraeu matrimonio con Dona Teresa Losada Vázquez. O matrimonio instalouse na cidade herculina, onde Agustín atopou pronto un considerable grupo de alumnos ós que impartir clases particulares. O seu talante e a súa preparación integral, facilitoulle a posibilidade de dar clases de materias tan diversas como Latín ou Física, Historia ou Francés. Teresa, a súa muller, foise erixindo na compañeira fiel, na amiga que apoiou incansablemente a un escritor que atopou, nestes anos, o seu momento de maior fecundidade literaria.
En efecto, a década dos setenta foi especialmente fructífera para a obra de Agustín González. A cotío enchía ducias de folios nos que ían quedando poemas, pequenos relatos, apuntes para posibles novelas, palabras de especial eco poético… Foi tamén o tempo dos concursos literarios nos que Agustín se mostrou especialmente certeiro: Primeiro premio de poesía galega na VII Festa da Cantiga da Coruña, polo poema <Invocación da terra>; primeiro premio Xuntanza de Novena Corta, por Crónicas da Soedá (cun xurado composto por Gonzalo Torrente Ballester, Xosé Luís Méndez Ferrín e Xesús Alonso Montero). Premio Arenteiro das Festas da Mimosa de Carballino, polo poema , (con Don Ramón Otero Pedrayo presidindo o xurado), e así, unha morea mais de premios.
Agustín González nunca esqueceu a súa terra e os súas orixes. Continúas visitas o seu Louro natal onde atopaba gran parte da súa inspiración. Agustín González finou un trece de xuño de 1989. A morte, esa fouce misteriosa e inaprazable, puxera fin á existencia dun ser humano extraordinario, sacerdote admirado polos seus fregueses, profesor querido polos seus alumnos, muradano e galego exemplar. Oxalá a súa memoria, perpetuada a través da súa obra literaria, permaneza inmorredoira no tempo, como tan só sucede con aqueles que, como Agustín González López, merecen o cualificativo de auténtico, admirable e esencial poeta.

(Biografía extraída do libro <Agustín González, escritor muradán>, editado polo concello de Muros no ano 1996)

Publicado en A Nosa Xente | Etiquetado , | Deja un comentario

2015: Ano do centenario da Protección Social Esteirana

P/Francisco Abeijón Núñez.

Foi en 1915 cando un grupo de esteiráns encabezados por Domingo Brea Olveira e por Francisco García Romaní se decidiron en crear a asociación que, andado o tempo, se convertiría na principal institución da parroquia de Esteiro no século XX.
Na propia casa dos Tampudos en Solleiros tivo lugar o 8 de marzo de 1915 a xuntanza fundacional da asociación agrícola, benéfica, instructiva e cooperativa LA PROTECCIÓN Picture4SOCIAL ESTEIRANA. No artigo primeiro dos estatutos alí aprobados polos catorce socios fundadores quedaría plasmada a filosofía deste tipo de asociación “…es una asociación ajena a toda idea de lucro que se propone agrupar en su seno a todos los agricultores de la localidad sean pequeños propietarios o arrendatarios, así como a los que desempeñando otra profesión o siendo obreros de cualquier industria residente en la localidad, deseen acogerse a los fines que la sociedad persigue…”. Francisco García, dos de Farruca de Reboredo, saiu elixido o primeiro presidente, cargo que ocuparía ata o ano 1920.
Os retratos destes dous fundadores da sociedade serían colocados no salón de actos da casa da sociedade, en memoria la labor que desenrolaron a prol da Protección Social Esteirana, ata que en 1936 unha vez ocupada a casa polos franquistas os seus familiares tiveron que pasar o trago de ir a recollelos diante dos sublevados.
O funcionamento da Protección Social Esteirana foi sempre asambleario. Facíase una xunta xeral anual no mes de xaneiro. No primeiro ano de vida, en 1916, o rexistro de socios acadaba 53 asociados. Había tamén asembleas mensuais para adoptar os acordos ordinarios, e servindo a reunión do mes de xuño para facer balance na metade do exercicio.
Picture5A sociedade foise consolidando, medrando e ampliando os seus servizos como cooperativa e sendo a principal tenda da parroquia, dotada de abundante surtido que adquirían directamente nos almacéns de Vigo. Pronto se establecerían relacións comerciais tamén nos portos da Coruña e Vilagarcía. E mesmo, a partir de 1926, crearon unha unha caixa de aforros como sostén financeiro da asociación, chegando a manexar importantes cantidades de diñeiro. Este feito non lle pasaría inadvertido á Administración de Facenda que lle instruiría un expediente en 1930. A sociedade foi que de pagar importantes intereses e así conseguiron atraer os aforros dos emigrados e navegantes da parroquia.
Logo de varios cambios de sede. En 1916, de Solleiros trasladáronse para a Insuela alugando a casa de Esperanza Brea Romero. Pero en xullo dese mesmo ano, volverían a mudarse gracias ao ofrecemento de D.Enrique Romaní Ferrer, que gratuitamente cedería a parte norte da súa casa situada na ponte de Esteiro. Alí estarían ata que se fixo en 1920 a “casa da sociedade”. Na nova casa e con fondos sociais, nese ano de 1920, poríase en funcionamento por primeira vez unha escola que tería como mestre a D.Francisco Rodríguez Suárez. Don Paco, sería unha personalidade clave no desenrolo da Protección Social Esteirana e do socialismo muradán.
Cáseque dende os inicios os asociados se mostraron dispostos a participar en política como un instrumento para mellorar a vida dos veciños. Pretenderon desplazar o vello caciquismo do poder municipal e colaboraron coa Unión Patriótica durante a dictadura de Primo de Rivera. Despois aplaudirían a chegada da segunda república española con una gran celebración na que según as crónicas da época “ata cantaron os mudos e se emborracharon os abstemios”. En febrero de 1936 lideraron a fronte popular e presentaron para a alcadía de Muros aos socios Manuel Tobío Romaní e José Veloso Mayo.
Iniciada a sublevación militar franquista, o espíritu da Protección Social Esteirana tivo que fuxir canda as persoas que marcharon a bordo do “Santa Eulalia” e do “Santa Rosa” rumbo a Bilbao en territorio republicano. A casa da Protección Social Esteirana sería asaltada e malvendida polo novo réxime. A cooperativa foi arruinada. E a xente que aquí se quedou sería reprimida e aldraxada.
O vindeiro ano 2015 , debemos que ser capaces de celebrar o centenario da principal institución na parroquia de Esteiro. A Protección Social Esteirana tróuxonos no primeiro tercio do seculo XX: a liberdade, a solidariedade e a modernidade. E polo tanto debemos sentirnos obrigados a rememorala para que as vindeiras xeracións non esquezan o que fixeron os nosos devanceiros.

Publicado en Historia | Etiquetado , , | Deja un comentario

Pedra das Cruces do Campo da Ermida

p/ Elixio Vieites

Tipo de ben: Monumento megalítico (túmulo, dolmen, pedrafita…),
Concello: Muros
Parroquia: Abelleira (San Estevo)
Lugar: Campo da Ermida . A Rateira
Outra denominación do ben:
Cronoloxía: Época Baixomedieval,

Descrición:
Picture3Segundo a información da ficha do catálogo do pxom do concello de Muros do ano 2010, a Pedra das Cruces é un batolito de 1,5 m. de ancho por 1,80 m. de altura que posiblemente foi desprazado do seu emprazamento orixinal. Na súa cara sur ten gravados alomenos 14 cruces (as que hai que engadir tres posibles cruces de factura actual). A maior parte son cruces latinas dun tamaño de 15 por 19 cm. e o suco ten unha anchura de 2 a 3 cm. Algunhas semellan ter sido remarcada en tempos recentes. Esta a carón da canle do río de San Lourenzo, afluente do Rateira. Río arriba estaría a Ermida de San Lourenzo, hoxe en día desaparecida.
A Pedra das Cruces ten certo parecido coa Pedra da Pía, no Monte do Pedregal de Esteiro ao que se refire o traballo de Mª Aurora Lestón Mayo e Milagros Torrado Cespón, atopándose a 2,6 km ao Noroeste, ao outro lado do pedregal abrupto de batolitos que separan as parroquias de Santa Mariña de Esteiro e San Estevo da Abelleira.
O folclore tamén recolle a existencia da Laxa Borrateira . Esta rocha é unha das referencias mitolóxicas máis coñecida polos habitantes das poboacións da Pendente, Trasdacosta, Tal e Abelleira, e practicamente todos os veciños coñecen algunha das diversas versións da lenda que sitúa nestas paraxes a San Estevo.

Propiedade: PúblicaPicture2
Uso actual: Sen uso
Código no Catálogo da Xunta: GA15053045
Categoría do Ben: Catalogado (Catálogo da Xunta e dos PXOM)
Elementos mobles:
Tradición oral:
Referencias bibliográficas:
http://www.planeamentourbanistico.xunta.es/siotuga/documentos/urbanismo/MUROS/documents/22396CA007.PDF pax.
Afeccións
Ten camiño de acceso?: Si
Está cuberto de maleza: Si
Está afectado por algunha obra: Si
Estado de conservación: Bo
Atópase en perigo nestes momentos?:
Unha pista chegou a carón dela e parou mesmo a uns metros enfronte. Ao seu redor hai restos de lixo e está inzada de maleza na súa contorna.
Onde está localizada:

Publicado en Arte e Cultura | Etiquetado , | Deja un comentario